Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Beneficios para miembros de Orca
Devolución de 14 días
Entrega gratuita en pedidos superiores a 50€
Volver

Capítulo dos: ser madre y deportista. entrenamiento de triatlón durante el embarazo.

Sarah Groff, triatleta profesional de Orca, atleta olímpica de los EE.UU. y futura madre, comparte su experiencia y consejos para seguir entrenando triatlón durante el embarazo.

Sarah Groff, triatleta profesional de Orca, atleta olímpica de los EE.UU. y futura madre, comparte su experiencia y consejos para seguir entrenando triatlón durante el embarazo.

SARAH TRUE - Professional triathlete

Al quedarme embarazada, una de las primeras preguntas que me hice fue cómo entrenaría durante los meses de embarazo y el período posparto. Más allá de mi profesión, nadar, ir en bicicleta y correr son una gran parte de lo que soy; estar activa es fundamental para mí, y me da alegría. ¿Cómo podría continuar con estas actividades de forma segura durante este tiempo?

Las respuestas que obtuve por parte de mis compañeros deportistas fueron poco claras, por lo que me he basado principalmente en la intuición durante los últimos nueve meses, en el conocimiento que tengo sobre mi propio cuerpo y en los consejos médicos de mi equipo. A medida que me acerco a las últimas semanas de embarazo y a la fase de posparto, me gustaría seguir en la misma línea  para luego recuperar un plan de preparación formal.

Aunque cada deportista debe hacer lo que sea apropiado para sí misma, yo al menos he sentido curiosidad por saber qué hacen otras atletas profesionales durante el embarazo. Personalmente encuentro interesante el enfoque de otras mujeres que se encuentran en la misma situación, por lo que me gustaría compartir la semana de entrenamiento de mi tercer trimestre, por si pudiera ser útil para otras personas. Es importante enfatizar que no soy una experta, y he confiado en los consejos de médicos y profesionales para guiar mi toma de decisiones. Además, me gustaría remarcar que el embarazo y las circunstancias de cada mujer son diferentes. El siguiente esquema no debe leerse como una guía para nadie, sino más bien como un ejemplo de lo que me ha funcionado a mí. Algunas mujeres pueden hacer más, otras menos; ¡pero todas debemos descubrir qué es lo mejor para nosotras!

VOLUMEN

Durante la mayor parte de mi embarazo, he intentado para mantener, de forma constante, hasta 20 horas de ejercicio semanales (con unas pocas semanas de volumen más bajo después de la cirugía del pie). Cuando no estoy gestando un ser humano en mi interior, mi entrenador generalmente me hace entrenar entre 25 y 30 horas por semana. Si bien el volumen total no ha cambiado demasiado, el volumen de las sesiones individuales sí lo ha hecho. Actualmente tengo carreras de un máximo de 45 minutos, paseos de 3 horas y sesiones de natación de 1 hora. Se trata de un gran cambio respecto al entrenamiento para un Ironman, en el que me preparo haciendo carreras de 32 kilómetros, más de 5 horas en bicicleta y 90 minutos de natación. Pero ahora mismo, durante el embarazo, hacer sesiones más largas realmente me cansa, por lo que encuentro más efectivo limitar el ejercicio a las duraciones comentadas.

INTENSIDAD

Tal y como me aseguró mi equipo médico, no hay límites en la intensidad a la que puedo entrenar; mi cuerpo ya me limita por sí solo. Descubrí que a pesar de querer hacer esfuerzos más grandes, mi cuerpo simplemente no me dejaba. Pude continuar con algo de intensidad en el segundo trimestre, pero pronto choqué con una pared física. Entrenar con intensidad me agota  y el reflujo y la acidez estomacal me impide muchas veces dar un poco más de mí misma. Además, la disminución de la capacidad pulmonar (¡gracias por aplastar mis órganos, pequeño!) me provoca calambres y malestar. Durante el entrenamiento "normal", las sesiones intensas marcan mi entrenamiento; la intensidad me hace más fuerte y me pone en forma. Echo de menos estas sesiones, pero sé que regresarán pronto con la llegada del bebé. 

PROGRAMACIÓN

Durante años, mis días se han centrado en mi plan de entrenamiento. La estructura y el tic-tac del entrenamiento diario me satisfacen y hacen que me sienta plena. Durante el embarazo, sin embargo, el plan de entrenamiento semanal pasó a un segundo plano. Simplemente no podía seguir un plan establecido. Con tantas fluctuaciones, no podía predecir cómo respondería mi cuerpo en un día determinado. Por este motivo, mi entrenador y yo cambiamos algunas pautas de entrenamiento en el segundo trimestre. Cuando llegué al tercer trimestre, dejamos que Coach Baby, el bebé, tomara el control de mi entrenamiento. Así, cuando me despierto por la mañana, no sé lo que haré ese día. Dejo que mi nivel de fatiga decida cuánto haré. A veces, nado, ando en bicicleta y corro; y otras veces, simplemente echo una siesta. Al optar por una rutina más flexible, el ejercicio pasa de ser una obligación a ser una celebración. Tengo ganas de retomar un plan de entrenamiento estructurado, aunque he disfrutado de esta fase y me ha recordado lo que me gusta mover mi cuerpo.

AJUSTES

A medida que mi cuerpo ha ido cambiando, me he ido adaptando para poder andar en bicicleta y correr más cómoda. Afortunadamente, nadar se adapta un poco más a un vientre abultado (¡no mencionemos los virajes!). Pero la bicicleta requiere cambiar la posición constantemente. No he podido montar en una posición de contrarreloj desde hace meses, pero haciendo algunos ajustes puedo seguir disfrutando de la bicicleta, incluso estando en el tercer trimestre. Varío la posición cambiando las bicicletas que llevo, y optando por una postura más erguida en los días en los que la barriga me incomoda. A la hora de correr, presto atención al dolor en el suelo pélvico y acorto la carrera si es necesario, u opto por no correr si tengo molestias del día anterior. En estos dos últimos deportes, tengo que programar paradas regulares para ir al baño debido a la presión en los órganos internos.

CONDICIONES

Aunque mi equipo médico está muy tranquilo acerca de nadar, andar en bicicleta y correr, sí que se muestran reacios a entrenar en condiciones de calor y me advirtieron de los posibles daños que esto podía ocasionar al feto. Durante la semana 34, en unos días inusualmente calurosos y húmedos, decidí entrenar en interiores y salir en bicicleta temprano por la mañana, en las horas más frescas. Normalmente aprovecharía al máximo días como estos para crear una adaptación al calor. Dado que los triatlones a menudo tienen lugar en verano y en climas húmedos, entrenar con calor ayuda a optimizar el rendimiento en las carreras. Sin embargo, ahora el objetivo es tener un bebé sano, no prepararme para la competición. ¡Así que reemplazo temporalmente el entrenamiento de aclimatación a Kona por mantener a mi bebé fresco durante el ejercicio!

MÉTRICAS

Como a muchos triatletas, me encantan los datos. El seguimiento de la potencia, el ritmo y otras métricas me mantienen motivada, comprometida y me proporcionan puntos de referencia para que mi entrenador y yo estructuremos el entrenamiento. En el tercer trimestre, la única medida que utilizo es el tiempo. Ignorar todo excepto esta medida es liberador y a la vez, desorientador. Podría concentrarme en mis números estándar, pero no son relevantes para la fase en la que estoy.
El seguimiento de los datos volverá con el entrenamiento estructurado. Mientras tanto, sigo concentrada en mi objetivo: mantenerme sana por mí y por mi bebé. Eso significa una gran cantidad de horas para nadar, andar en bicicleta y correr. Encontrar el equilibrio adecuado ha requerido pruebas y errores, además de mucha flexibilidad. Tener este enfoque sobre la maternidad me ayuda con mi entrenamiento y me ayuda a preparar la fase que tengo por delante: ser madre y atleta a la vez.

SOBRE SARAH TRUE

La triatleta americana Sarah True comenzó su carrera en las series ITU, donde compitió durante 12 años haciéndose con varios pódiums. Durante este periodo, Sarah participó en dos Juegos Olímpicos; hasta que en 2018 decidió retarse a sí misma y empezar a competir en larga distancia. En su primer año como triatleta de larga distancia, ganó varias carreras y consiguió el pase a Kona, donde quedó en cuarto lugar. Su garra y tenacidad le han encumbrado a lo más alto de los pódiums y su batalla para visibilizar los problemas de salud mental en los deportistas le ha hecho ser referente para muchos aficionados y amantes del deporte.

Post relacionados

País/idioma

Parece que no estás accediendo a orca.com en el país que corresponde. Por favor, indica el país y el idioma en el que quieres navegar.

Newsletter

Regístrate en la newsletter y únete a la comunidad Orca

Ajusta tus preferencias para las comunicaciones en la configuración de tu cuenta

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión