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Capítulo tres: ser madre y deportista. volver al triatlón después de dar a luz

Sarah Groff, triatleta profesional de Orca, atleta olímpica de EE.UU. y mamá primeriza, comparte su historia y consejos de entrenamiento para manejar la vida como madre y triatleta.

Sarah Groff, triatleta profesional de Orca, atleta olímpica de EE.UU. y mamá primeriza, comparte su historia y consejos de entrenamiento para manejar la vida como madre y triatleta.

SARAH TRUE - Triatleta profesional

Cuando recuerdo las expectativas que tenía sobre cómo sería mi regreso al entrenamiento después de dar a luz, me doy cuenta de que seguramente fui un poco ingenua. Me sentía preparada para recorrer el camino que tenía por delante, sabiendo que tendría que darme tiempo para recuperarme y adaptarme físicamente a la vida como madre. Sin embargo, por un lado, mi regreso está resultando más fácil de lo esperado; pero por el otro, también está suponiendo un gran reto.

Después de haber sido atleta durante toda mi vida, me sentía preparada mentalmente para las demandas físicas que requiere ser madre por primera vez. Sabía que la recuperación postparto llevaría tiempo, al igual que las adaptaciones físicas posteriores. Todo el mundo te advierte sobre el hecho de adaptarse al horario de sueño de un recién nacido y sobre las dificultades que puede suponer la lactancia materna. Pero he de reconocer que he sido muy afortunada en estas áreas: el parto fue sencillo y Haakon come y duerme que da gusto. Así que, con las demandas físicas relativamente bajo control, debería haber regresado más rápidamente a un entrenamiento estructurado, ¿no? Pues no.

Si bien mi cuerpo se adaptó enseguida, mi mente no estaba preparada para los cambios hormonales y de estilo de vida que conlleva la maternidad. Aunque a nivel racional esto lo entendí enseguida, los cambios reales son mucho más significativos de lo que podría haber imaginado. Tener una personita que depende de mí ha cambiado completamente mi identidad y mi manera de ver las cosas. En este momento, todo se centra en cuidar de Haakon, a la vez que sigo adaptándome a mi pérdida de libertad. Afortunadamente, esta dependencia también se combina con un tremendo aumento de la oxitocina. Ser flexible con mi entrenamiento es mucho más fácil cuando sé que puedo abrazar a mi hijo.

Por mucho que me guste mi profesión, debo reconocer que tengo que seguir trabajando según el horario que marca mi bebé. Mantenerme conectada con el presente y saber que comenzaré a tener un horario más estructurado y predecible a medida que mi hijo vaya creciendo, hace que este período sea más fácil. Estoy profundamente agradecida a mis años como atleta por brindarme las herramientas que me permiten afrontar esta nueva experiencia. Si no hubiera aprendido a centrarme en el aquí y en el ahora a través del deporte, creo que me sentiría mucho más ansiosa y estresada. Este nuevo estilo de vida es un período alegre, pero también increíblemente difícil. Está claro que anhelo estar de vuelta al cien por cien, entrenándome y preparándome para competir, pero también sé que con el tiempo podré hacerlo. Por ahora, sin embargo, debo ser amable conmigo misma y regresar cuando mi cuerpo y mi bebé estén listos.

La vuelta al entrenamiento después de dar a luz es muy diferente para cada mujer. Hay que tener en cuenta la situación médica, personal y profesional de cada una. Si bien hay algunas mujeres que pueden regresar más rápidamente, reconozco que estoy en el extremo más rápido del espectro por varias razones. Al igual que hice con mi blog sobre el entrenamiento durante el embarazo, proporciono una semana de muestra. No se trata de comparar, ni tampoco es una guía, sino que sirve para explicar los problemas a los que muchas de nosotras nos enfrentamos. A continuación, se muestra mi entrenamiento de la semana diez de posparto:

En general, no estoy siguiendo un plan de entrenamiento formal, ya que Haakon y yo todavía estamos viendo cómo funcionan nuestros horarios y adaptándonos. Ocasionalmente tengo ayuda para cuidarlo, pero básicamente estoy a merced de un bebé, sin importar cuánto puedo entrenar o con cuánto estrés externo tengo que lidiar. Un plan de entrenamiento efectivo es, en realidad, un plan de gestión del estrés. Como ahora tengo un recién nacido que ha introducido nuevas formas de estrés y presión, tiene más sentido ser flexible y apuntar a la consistencia y ganancias graduales, en lugar de seguir un plan de entrenamiento fijo. Durante los últimos dos meses, mi volumen general ha ido en aumento de forma semanal y la intensidad ha vuelto, dejando que mi cuerpo dicte el entrenamiento. Si Hawk y yo dormimos mal, tendremos un día tranquilo. Si ambos nos sentimos bien, hago un poco más.

NATACIÓN 

Aunque esperaba volver a nadar antes, el médico no me autorizó a volver al agua hasta después de la tercera semana de posparto. De los tres deportes, con la natación es con el que me siento mejor actualmente. ¡Poder hacer el rolido y los virajes correctamente es increíble después de las frustraciones del tercer trimestre! Me encantaría nadar más, pero comparado con el ciclismo y la carrera, la natación es más difícil de compaginar con el cuidado de mi hijo. No puedo tener a Haakon conmigo en el agua, y a nivel de tiempos es mucho menos eficiente. Básicamente porque tengo que conducir hacia y desde los lugares donde poder nadar, ya sea piscina o aguas abiertas.

CICLISMO

¡Gracias a Dios que podemos montar en interiores! Aunque esto tiene sus desventajas... Entrenar en casa significa realizar una sesión con interrupciones, ya que eventualmente me veo obligada a bajar de la bicicleta para amamantar, cambiar un pañal o atender a un bebé inquieto. También he podido montar en bicicleta al aire libre cuando la situación me lo ha permitido, aunque la duración no es tan larga como me hubiera gustado. Independientemente, estoy agradecida por cada momento. Recientemente realicé algunos esfuerzos cortos en la bicicleta, aunque antes de hacerlo, tuve que recuperar fuerza y simetría, confiando en un trabajo de baja cadencia. En las semanas posteriores al parto, sentí como si mi pelvis no fuera estable o simétrica en el sillín. Una vez que comencé a sentirme más equilibrada, me pareció apropiado comenzar con algo de intensidad.

CORRER

Un gran desafío para muchas corredoras y triatletas es saber cuándo volver a correr después de dar a luz. Si bien muchos especialistas recomiendan esperar hasta las 12 semanas posteriores al parto, yo empecé a correr antes, alternando correr y caminar, y aumentando gradualmente hasta terminar corriendo por completo. Estoy trabajando con un especialista en suelo pélvico que me autorizó a correr cuando mi cuerpo estuvo listo. La mayor parte de mi trabajo de carrera es en la cinta o al aire libre empujando un cochecito. Poco a poco he ido integrando algo de intensidad; comenzando con algunas zancadas cuesta arriba, progresiones en plano y finalmente incorporando carreras de fartlek las últimas dos semanas.

FUERZA

Actualmente estoy realizando un programa de fortalecimiento posparto de 12 semanas que se centra en la salud del suelo pélvico. Volveré a sesiones de fuerza más estándar en las próximas semanas, pero estoy agradecida de que existan estos programas de rehabilitación.

A medida que avancen las semanas, estoy segura de que seguiré enfocando el entrenamiento con una mentalidad flexible y humilde. Aunque algunos problemas, como el cuidado de los niños, siempre serán un reto para los padres y madres deportistas como yo, espero encontrar un mayor equilibrio entre ser madre y deportista. Amo a Haakon y también amo el triatlón. Practicar este deporte de élite como madre no es fácil, pero disfruto de este nuevo rol y del desafío que supone.

SOBRE SARAH TRUE

La triatleta americana Sarah True comenzó su carrera en las series ITU, donde compitió durante 12 años haciéndose con varios pódiums. Durante este periodo, Sarah participó en dos Juegos Olímpicos; hasta que en 2018 decidió retarse a sí misma y empezar a competir en larga distancia. En su primer año como triatleta de larga distancia, ganó varias carreras y consiguió el pase a Kona, donde quedó en cuarto lugar. Su garra y tenacidad le han encumbrado a lo más alto de los pódiums y su batalla para visibilizar los problemas de salud mental en los deportistas le ha hecho ser referente para muchos aficionados y amantes del deporte.

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