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Embarazo y deporte

Orca

17 de Mayo, 2021

CAPÍTULO UNO: PACIENCIA Y PREVISIBILIDAD: EL EMBARAZO DE UNA ATLETA PROFESIONAL

Tras una dilatada carrera profesional en el triatlón de corta y larga distancia, Sarah True se enfrenta a uno de sus retos más importantes: la llegada de su  primer hijo. En los próximos blogs, Sarah nos contará cómo afronta la futura maternidad una atleta profesional como ella, las anécdotas de esta etapa  y otras experiencias hasta ahora no visibles en una triatleta  profesional. En su tercer trimestre del embarazo, la embajadora estadounidense de Orca nos cuenta los cambios que ha experimentado en su cuerpo y cómo estos le están afectando en su actividad diaria.

SARAH TRUE - Triatleta profesional

Cuando una pequeña cuesta se transformó repentinamente en una montaña, me di cuenta de lo mucho que tendría que cambiar mis expectativas.

Hace unos meses, en la mitad de mi segundo trimestre de embarazo, salí por la mañana a correr ligeramente. Hasta este punto había modificado mi entrenamiento para adaptarme al crecimiento del bebé, sin embargo, todavía sentía que tenía el control de mi cuerpo. Claro, hubo días en que me sentía más cansada que otros, pero las sensaciones todavía me resultaban algo familiares. Sin embargo, mientras subía una pequeña cuesta, me di cuenta de cuánto estaba cambiando todo. Mi ritmo cardíaco se disparó y me vi obligada a caminar lentamente; lo que conocía sobre cómo responde mi cuerpo al ejercicio cambió de repente. Lo familiar se había vuelto extraño.

ENTENDIENDO MI CUERPO

Como triatleta profesional, he aprendido mucho sobre mi deporte a lo largo de los años. Me siento cómoda hablando de fisiología, psicología, nutrición y otros temas que están ligados a mi profesión. Sin embargo, creo que solo hay un área que realmente domino: el conocimiento de mi propio cuerpo. Puedo decir alto y claro que, después de años de prueba y error, soy la mayor experta del mundo en saber cómo se encuentra el cuerpo de Sarah True. Sé cómo me siento después de ciertos entrenamientos, las sensaciones de fatiga profunda en medio de un bloque duro de entrenamiento y cómo reacciono a ciertos alimentos. Tantos años como atleta me han ayudado a conocer cómo respondo a diferentes exigencias. 

El deporte, especialmente en la élite, a menudo se trata como una fórmula: los atletas aplican estímulos a través del entrenamiento para provocar una respuesta y consecuentemente, una adaptación a esta. A lo largo de los meses y los años, estas adaptaciones se van acumulando y transformando gradualmente la forma en la que el cuerpo responde a las demandas físicas y mentales del deporte. A veces, existen variables inesperadas a las que hay que hacer frente: lesiones, enfermedades, desafíos externos, etc. Sin embargo, en general, un atleta confía en la previsibilidad  de la respuesta.

LA PREVISIBILIDAD HA DESAPARECIDO

Sin embargo, con el embarazo, gran parte de la previsibilidad sobre la que había construido mi carrera ha desaparecido. Estoy agradecida por los días en los que mi cuerpo me permite hacer las cosas que más me gustan como nadar, ir en bicicleta y correr. Sin embargo, en los días en los que tengo que abordar el ejercicio con humildad, subiendo pequeñas cuestas o tomándome el  día libre, tengo que aceptar que las reglas de mi cuerpo han cambiado. Ya no puedo tener ciertas expectativas sobre cómo responderé: la apariencia de control que antes tenía ahora ha sido reemplazada por la aceptación. Durante el embarazo, las necesidades del bebé dictan cómo me siento cada día. Mis sensaciones físicas son menos predecibles, lo que requiere un importante cambio de mentalidad para mí, pero estoy tranquila en el rol actual de madre activa, cediendo las expectativas de control a las que antes estaba acostumbrada.

LA IMPORTANCIA DE LA ACEPTACIÓN

Cuando mi hijo llegue al mundo, podré recuperar gradualmente el control de mi propio cuerpo y volver a tener cierto grado de previsibilidad en su respuesta. Mientras tanto, el entrenador 'Bebé True’ es quien tiene las riendas. Alterno entre días llenos de energía y días que sólo puedo caminar cuestas que antes podía correr con facilidad. Aunque me he visto obligada a cambiar las expectativas sobre mi cuerpo, me doy cuenta de que el proceso del embarazo no es tan diferente del deporte de élite: los resultados sólo llegan tras un desarrollo gradual. Puede ser lento y a veces frustrante; unas veces podemos correr y otras veces sólo pasear tranquilamente. Sin embargo, ser paciente y tener una meta hace que incluso la cuesta  más empinada sea fácilmente conquistada.

SOBRE SARAH TRUE

La triatleta americana Sarah True comenzó su carrera en las series ITU, donde compitió durante 12 años haciéndose con varios pódiums. Durante este periodo, Sarah participó en dos Juegos Olímpicos; hasta que en 2018 decidió retarse a sí misma y empezar a competir en larga distancia. En su primer año como triatleta de larga distancia, ganó varias carreras y consiguió el pase a Kona, donde quedó en cuarto lugar. Su garra y tenacidad le han encumbrado a lo más alto de los pódiums y su batalla para visibilizar los problemas de salud mental en los deportistas le ha hecho ser referente para muchos aficionados y amantes del deporte.