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Consejos para nadar en aguas abiertas

Trucos y consejos

27 de Julio, 2021

ENCONTRAR LA MAGIA EN LAS AGUAS ABIERTAS

El embajador de seguridad de Orca y conocido defensor de los océanos, Bruckner Chase, nos cuenta qué hay que tener en cuenta a la hora de nadar en aguas abiertas, ya sea para competir o para vivir nuevas aventuras.

BRUCKNER CHASE - Experto en seguridad y defensa de los océanos

El antropólogo, filósofo y educador estadounidense Loren Eiseley lo expresó así: "si hay magia en este planeta, está dentro del agua".

Sea cual sea tu objetivo como nadador, desde explorar nuevas costas, hasta completar un desafío en aguas abiertas o mejorar tu rendimiento, existen algunas consideraciones clave para convertir una experiencia, que puede llegar a ser potencialmente mala, en una aventura mágica. Como atletas o nadadores de aguas abiertas, la clave del rendimiento y la seguridad es reconocer y respetar las condiciones a las que nos podemos enfrentar. Protegernos a nosotros mismos y a los demás requiere una comprensión completa de las condiciones del océano y de la playa, y reconocer los posibles peligros del clima, el agua y las mareas en constante cambio.

Antes de salir a nadar, pues, debemos repasar los siguientes conceptos básicos:

1. Nadar o no nadar: incluso las aguas que a primera vista parecen perfectas para nadar pueden llegar a ser peligrosas. Fuertes corrientes, peligros sumergidos, olas o amenazas, como embarcaciones o surfistas, pueden ser algunos de los elementos presentes en el mar y que pueden llegar a truncar nuestra experiencia. Hemos de prestar atención a la información, en forma de banderas o letreros, sobre si en un área determinada está permitido nadar o no. Debemos fijarnos también en si existen otras actividades que podrían estar teniendo lugar en el sitio donde planeamos nadar. Muy a menudo, los mayores peligros están más allá de lo que es fácilmente visible.

2. Nadar protegidos: hemos de elegir siempre, como primera opción, playas vigiladas. Los socorristas pueden guiarnos y orientarnos sobre si la zona elegida es apta para nadar, y son el mejor recurso para obtener información sobre las playas locales. Debemos seguir siempre los consejos de estos expertos: lugar, hora y dirección para nadar seguros. Más allá de los socorristas profesionales, siempre es interesante designar un observador que permanezca en la costa con un teléfono y un equipo de seguridad, como por ejemplo un dispositivo de flotación. Esta persona en tierra, que puede llegar a ser de gran ayuda en caso de que algo salga mal, debe asegurarse de que todos los que entren al agua, salgan.

3. Open Water Info: debemos llegar a la zona de nado conociendo y comprendiendo la previsión del tiempo, las olas y las mareas, y teniendo en cuenta que las condiciones pueden cambiar rápidamente. El clima y el agua pueden llegar a tener comportamientos muy característicos dependiendo del sitio, desde una densa niebla hasta obstrucciones sumergidas que pueden ser mortales en momentos concretos del día. Una vez listos con nuestro equipo es importante dedicar tiempo a estudiar las condiciones de la zona desde un lugar seguro y seco, mientras buscamos señales sobre posibles peligros ocultos. Los vientos pueden cambiar en minutos y esos cambios combinados con fuertes corrientes pueden hacer que sea fácil nadar de ida, pero imposible nadar de vuelta. Si no tenemos experiencia en las aguas locales, es buena idea nadar con alguien que las conozca bien. Debemos evitar siempre nadar en condiciones o lugares que estén más allá de nuestro nivel y comodidad, a menos que haya ayuda profesional disponible por si algo sale mal.

4. Sabiduría en aguas abiertas: la dinámica de las aguas abiertas se ve afectada por los vientos, las corrientes y las mareas, que tendrán un gran impacto en cualquier nadador. Por ejemplo, nadar con vientos de hasta 16 kilómetros por hora es sinónimo de unas condiciones movidas que dificultarán nuestra respiración y nuestra visión, una experiencia extremadamente diferente a todo lo vivido en una piscina. Hay corrientes que pueden moverse a casi 5 kilómetros por hora, el equivalente a nadar a 1:15 por cada 100 metros, que harán que nos quedemos nadando en el mismo lugar, sin avanzar ni un metro. En cuanto a esas olas a la altura de la cintura, que parecen pequeñas cuando estás en la orilla, pueden golpearnos con la fuerza de un coche que va cuesta abajo si no tenemos la experiencia suficiente como para poder agacharnos o atravesarlas. Es importante dedicarle tiempo a aprender de nadadores o entrenadores experimentados, cómo debemos afrontar las diferentes condiciones que nos podemos encontrar en aguas abiertas.

5. Planificación: antes de entrar en el agua, debemos asegurarnos de que todos los miembros del grupo y todos los que estén vigilando desde tierra estén al tanto de la planificación, que debe incluir la dirección, la duración y los puntos de salida seguros. Un consejo simple, que a menudo se pasa por alto, es el de tomarnos un momento en la orilla y observar el entorno. Con demasiada frecuencia, los nadadores se olvidan de anotar las características clave y los puntos de referencia por donde entraron al agua. Hemos de tener en cuenta la duración del nado y cómo pueden cambiar cosas, como por ejemplo las mareas que pueden llegar a exponer u ocultar aún más los peligros, o incluso redirigir nuestro nado. Finalmente, debemos asegurarnos siempre de compartir, con un amigo o familiar, el nombre y la ubicación exacta del lugar donde estamos nadando y cuándo planeamos regresar.

Por otra parte, cuando salimos al mar también debemos tener en cuenta algunos elementos clave:

• Gorro de colores brillantes o llamativos.
• Boya de natación o dispositivo de flotación personal para mantenernos a salvo y permitirnos ayudar de manera segura a otros en problemas.
• Silbato: una muy buena manera de pedir ayuda o alertar a un navegante de nuestra presencia en el agua.
• Un traje de neopreno o bañador apropiado para las condiciones del agua y nuestro nivel de natación.
• Múltiples pares de gafas con un campo de visión amplio y preparadas para diversas condiciones climáticas (días soleados, nublados...).
• Ropa abrigada y comida: incluso una sesión corta, en agua a 15,5 ºC grados, puede dejar a un nadador experimentado temblando en la orilla. Estar preparados con el combustible adecuado y ropa de abrigo seca después de una sesión en el mar, puede llegar a ser el mejor amigo de un nadador de aguas abiertas.

Teniendo todo esto en cuenta, estaremos listos para afrontar el desafío. Es importante aprender a observar el océano y las aguas abiertas de la misma manera que lo hacen muchos socorristas, surfistas, kayakistas y nadadores, por la magia que ofrece y los peligros que puede esconder. ¡Debemos respetar el océano, aprender sobre lo que vemos y SUMERGIRNOS!

ACERCA DE BRUCKNER CHASE

Bruckner Chase, fundador y director ejecutivo de BC Ocean Positive y socorrista profesional, es un defensor de los océanos y marinero profesional reconocido internacionalmente, cuyos logros deportivos y aventuras incluyen algunos de los entornos más desafiantes y las condiciones más duras en tierra y mar. Sus actividades atléticas y sus iniciativas innovadoras abarcan desde Samoa Americana, Polonia y la costa de Jersey, y brindan oportunidades para empoderar, así como para impactar positivamente en el comportamiento individual y comunitario. Actualmente trabaja con el Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA (siglas en inglés de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica) como asesor de seguridad, ciencia y conservación costera, mientras que también trabaja en programas deportivos innovadores e inclusivos destinados a atletas que practican deporte adaptado. Su proyecto actual con NOAA, “Wave Safe with Bruckner Chase” es una campaña multimedia, que enseña la filosofía, la mentalidad y las acciones que pueden proteger a cualquier persona, en cualquier orilla.
Le encanta trabajar en Australia y Samoa Americana y siempre está ansioso por volver a estos lugares que considera "segundas residencias". Únete a Bruckner para proteger nuestros océanos y sus habitantes, y obtén más información en bcoceanpositive.org.