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Consejos para empezar a nadar en aguas abiertas

Principiantes

22 de Marzo, 2021

5 CONSEJOS PARA PONERTE EN FORMA PARA NADAR EN AGUAS ABIERTAS

Prepararse para nadar en el mar no es lo mismo que entrenar para nadar en piscina, y debemos ser plenamente conscientes de ello a la hora de marcarnos objetivos. En el mar nos encontramos en un entorno inestable y sin límites, en el que los cambios de ritmo son algo habitual y constantemente debemos prestar atención a la técnica y a la orientación para evitar alejarnos demasiado de nuestro destino o de nuestros compañeros de aventura.

Por estos y otros motivos, como son la seguridad o simplemente para poder disfrutar más de la experiencia, es importante realizar una preparación específica para nadar en aguas abiertas. No es suficiente con ir a una piscina, nadar un rato sin ninguna planificación, y luego saltar al mar.

Es importante ponernos en manos de expertos y dejarnos guiar para poder prepararnos a conciencia y trabajar específicamente sobre el nado en aguas abiertas. Estos son algunos de los puntos a tener en cuenta a la hora de empezar.

 

VOLUMEN

Aunque vengamos entrenados de la piscina, en el mar es importante no empezar a lo grande. Debemos ir aumentando el volumen de nado de forma progresiva e ir subiendo el número de metros semana tras semana para que nuestro cuerpo se vaya adaptando a la carga de trabajo. Dependiendo de cuáles sean nuestros objetivos y nuestras capacidades, podemos seguir subiendo metros o estabilizar un número semanal con el que nos sintamos cómodos.

 

INTENSIDAD

La natación en aguas abiertas es un deporte de continuos cambios de ritmo, y no nos referimos a las competiciones precisamente… En un día cualquiera podemos toparnos de repente con una fuerte corriente en contra que nos hará subir la intensidad de nado si queremos seguir avanzando hacia nuestro objetivo; o necesitaremos hacer un esfuerzo extra para alcanzar a ese compañero o compañera que sin darse cuenta nos está dejando atrás.

Por este motivo debemos evitar entrenar siempre al mismo ritmo, siendo capaces de nadar a diferentes velocidades e intensidades dentro de un mismo entrenamiento. En este sentido, será mucho más importante la calidad de los metros que nademos que la cantidad. Un entrenamiento muy intenso y con cambios de ritmo de 2.000 metros será mucho más duro y necesitará más tiempo de recuperación que uno a baja intensidad del doble de distancia.

 

TÉCNICA

Tal y como decíamos, el mar es un entorno inestable, y cualquier cambio de corriente o de oleaje nos obligará no solo a cambiar de ritmo sino también a ajustar nuestra técnica de nado. Por este motivo es importante tener un objetivo técnico siempre que salgamos a nadar en aguas abiertas. Esto será básico para obtener una mejora de resultados. Por ejemplo, contar la cadencia de las brazadas, tener en mente que es importante realizar una respiración bilateral o controlar la visualización frontal para orientarnos mejor serán puntos clave a la hora de mantener la técnica y poder disfrutar aún más de nuestras sesiones en el mar.

Descubre aquí más consejos para mejorar tu técnica de nado.

SALIDAS AL MAR

Prepararse y sumar metros en piscina está bien, pero cuanta más experiencia vayamos cogiendo en el mar, mejor lo pasaremos. Corrientes, olas o el hecho de tener que adaptar nuestro ritmo al de la gente que nos acompaña hacen de la natación en aguas abiertas un deporte completo además de social. Así que tendremos que ser capaces de adaptarnos al medio dependiendo de estos factores.

Entrenar una hora en el mar podría equivaler a hacerlo noventa minutos en piscina. Por tanto, deberemos tener cuidado con el tiempo e intensidad, ajustándolos siempre dentro de unos parámetros equilibrados en nuestra planificación.

Si no podemos entrenar en aguas abiertas cada día, lo ideal es que aproximadamente un cuarto del volumen total semanal de entrenamiento sea en el mar.

 

TRABAJO FÍSICO FUERA DEL AGUA

No todo debe ser en el agua. Es importante que uno o dos días a la semana los dediquemos a reforzar la musculatura general, para ganar fuerza y prevenir lesiones.

Dentro de estas sesiones debemos dedicar un trabajo específico al “core” (zona muscular que envuelve el centro de gravedad de nuestro cuerpo) y a reforzar los rotadores externos e internos de los hombros. Si estás interesado en mejorar tu técnica de nado con ejercicios fuera del agua, te proponemos aquí nuestro plan de entrenamiento de 4 días. Y si prefieres trabajar tu Core con ejercicios de yoga, te animamos a descubrir aquí una sesión de yoga para nadadores.

Seguir estos consejos generales, siempre guiados por un profesional y adaptados a las capacidades de cada uno, sin duda nos ayudará a mejorar nuestra natación en aguas abiertas y a disfrutar, aún más si cabe, del deporte que nos apasiona.

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